Esta próxima semana comienza para mí un viaje apasionante.
Encaro la última etapa de desarrollo de mi segunda novela, y lo hago con el corazón dividido. Por un lado, estoy deseando avanzar y ver cómo mis personajes llegan al final de sus historias. Por otro, me descubro ralentizando el ritmo de mi escritura, como si no quisiera avanzar para evitar tener que despedirme de ellos.
La semana próxima viajo al lugar donde se desarrolla una parte importante de esta última fase. Voy a seguir los pasos de mis dos protagonistas, dos mujeres separadas entre si por una línea temporal amplia, demasiado amplia, pero unidas por lo más poderoso que existe, la sangre.
Me preparo para este viaje como si fuera una de ellas la que va a embarcarse en él, quizás por eso siento su emoción, sus nervios. Sus expectativas son las mías, no puedo evitar preguntarme si estoy preparada para lo que voy a experimentar.
Me gustaría que tú también me acompañes en esta etapa. Si me sigues en mi perfil de Instagram, iré compartiendo reflexiones, imágenes de este viaje, para que tú sigas conmigo los pasos de mi protagonista y los míos propios. Quizás lance alguna pregunta que puede nacer de alguno de los momentos que vendrán, quién sabe si tu respuesta me ayudará a encontrar el camino. Si no me sigues aún, te invito a hacerlo en @entremispaginas.la para que te sientas parte de esta historia.
En caso de que no seas muy amante de las RRSS, no pasa nada, prometo enviar una actualización a modo de newsletter como esta, cuando haya regresado, y si te gusta, quizás mantenga esta comunicación contigo casi epistolar hasta que haya podido escribir la palabra FIN en este nuevo proyecto.
A parte de esto, en los próximos meses vienen noticias emocionantes que compartiré contigo sin falta, no quiero que te pierdas nada.
Y gracias, gracias una y mil veces por acompañarme en esta aventura, por estar al otro lado. Sé que me repito, pero sin ti nada de esto tendría sentido.
Un beso. Chao.
